Dra. Oberti

Dra. Alejandra Oberti: “El tema de la memoria sigue estando en el centro de la escena de las Ciencias Sociales”

Dra. ObertiDurante dos semanas, la Dra. Alejandra Oberti, Directora de la Carrera de Sociología de la Universidad de Buenos Aires, impartió un curso para estudiantes de postgrado asociados al Núcleo de Ciencias Sociales, con el fin de introducirlos en cómo hacer uso del testimonio y la memoria en investigaciones.

Con una trayectoria que revela un arduo trabajo, la especialidad de la Dra. Oberti es la promoción de los derechos humanos y recolección de testimonios. “Me parece que la memoria es un eje central en las Ciencias Sociales. Hay toda una producción y preocupación por el tema que se ha visto reflejado en la gran producción de publicaciones, revistas especializadas, libros, tesis. Hay mucha información para los estudiantes y es un fenómeno que actualmente se replica en Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Perú, Colombia y Guatemala”.

Según la especialista, el desarrollo de las Ciencias Sociales cada vez cobra mayor fuerza, porque hay políticas públicas al respecto, hay instancias estatales que acompañan la institucionalización de la memoria y el testimonio como herramientas poderosas para la construcción de la sociedad actual. “Cada vez vemos que hay museos, archivos y otras instancias que comprometen a la sociedad con su historia, con su pasado. Y de paso todo este resurgir de la memoria y el testimonio se ha visto acompañado de una gran cantidad de trabajos académicos que plantean un conocimiento y una masa crítica que es difícil de ignorar y ahí todo nos demuestra que la memoria es algo vivo que no podemos omitir”.

Mirada UFRO

“Como línea de estudio de historia y memoria social del Núcleo de Ciencias Sociales, nos hemos propuesto promover la reflexión académica en torno a nuestro pasado, tanto a nivel regional, como nacional y latinoamericano”, comenta la Dra. Olga Ruiz, investigadora del Núcleo de Ciencias Sociales y gestora de la visita de la Dra. Oberti. Para la académica, importa tanto reconstruir los procesos pasados, como investigar las memorias que las sociedades construyen sobre ese pasado común, la mayoría de las veces conflictivo y no pocas veces traumático.

Así, la visita de la investigadora trasandina se enmarcó dentro de un esfuerzo que la Universidad realiza en el sentido de pensar críticamente las formas de recordar y olvidar la historia colectiva, entendiendo que las representaciones que se hacen sobre el pasado son siempre objeto de disputas político-simbólicas en las que participan diferentes actores sociales.

“Aunque la mayoría de las investigaciones que surgen de este campo de estudios ponen el foco en la historia reciente, especialmente a la experiencia de las dictaduras y el terrorismo de estado, hay trabajos que indagan en las memorias de más larga duración, que investigan experiencias de más largo alcance en términos temporales”, agregó Ruiz.

La Dra. Alejandra Oberti es actualmente una de las principales figuras intelectuales que en el actual escenario latinoamericano desarrolla un trabajo importantísimo en el campo de los estudios de la memoria social. Es Directora de la Carrera de Sociología de la Universidad de Buenos Aires (Argentina), Directora del Archivo Oral y del Programa de Historia Oral de Memoria Abierta, Investigadora del Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, integrante del Núcleo de Estudios sobre Memoria del IDES, integrante de la Red Interdisciplinaria de Estudios sobre Memoria Social- RIEMS y Docente – investigadora de la UBA.

Lorena Espinoza Arévalo
24/02/2016

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Premio Nacional de Historia Gabriel Salazar: “Nunca antes tuvimos una producción histórico social y política como ahora”

En un “conversatorio” que reunió a investigadores, estudiantes de pre y postgrado del Núcleo de Ciencias Sociales y Humanidades, el Dr. Gabriel Salazar, premio Nacional de Historia 2006, y a partir de la historia de las Ciencias Sociales en Chile, planteó duras críticas al modelo de desarrollo y construcción de conocimiento que se ha implantado en las universidades chilenas para “provocar” a sus pares, instándolos a salir de la zona de confort.

Con una provocación empezó esta conversación abierta con el Premio Nacional de Historia 2006 en este encuentro con los investigadores y estudiantes de pre y postgrado asociados al Núcleo de Ciencias Sociales y Humanidades, los que fueron a escuchar y a debatir con uno de los intelectuales de más renombre en el último tiempo. Una provocación que viene a cuestionar el modelo de producción científica en las Ciencias Sociales al interior de las universidades, su uso -y abuso- en los problemas que nos importan –y también los que no- y de cómo la carrera académica impulsada por el modelo económica ha hecho que cada vez más se imponga la individualidad del intelectual y que “todos trabajemos para nosotros y muy poco para los demás”.

El problema y la gran pregunta

Salazar relata que hasta 1973, las Ciencias Sociales interpretaban a Chile a partir de ideologías importadas, “memorizando a Trostky, citando a Lenin, imitando a Fidel o al Che, pasando por Lenin, Ho-Chimin y otros”.Y que con esas ideas ajenas se quiso hacer la revolución. “Pero nos olvidamos delos nuestros como Luis Emilio Recabarren, lo sepultamos. Lo desautorizamos y pasó lo que pasó”.

Posteriormente, y dado el contexto que vivía el país en los años ochenta, la intelectualidad chilena empezó a producir “estudios para chilenos abordando problemas chilenos y con editoriales chilenas”. La editorial LOM, que recientemente celebró sus 25 años de existencia, es el símbolo de esa produccióncon más de 4 millones de libros publicados en ciencias sociales, literatura, periodismo y otras artes, dando cuenta de la gran reflexión académica del país en torno a este ámbito. Para comienzos del año 2000 se sumaron a esa producción las universidades con sus propias editoriales.premio_nacional_historia_3

“Quiero decir que nunca antes en Chile habíamos tenido una producción histórico social y política como ahora. Pero seguimos teniendo un problema que nos frena las posibilidades de desarrollo en esta área, toda esa producción está dispersa, no hay análisis articuladores de ella”.

Y continúa desmenuzando el problema y surge la gran pregunta. ¿Dónde convergen todos los intelectuales que han producido ese conocimiento para hacer una propuesta política concreta?

Crítico del modelo, Salazar explica que gran parte de ese saber está albergado en las universidades, las cuales producto de las exigencias y especialmente la lógica del modelo económico neoliberal, promueven la producción individual, con estándares internacionales, en revistas indexadas consideradas de alto impacto. “Pero debo decirlo, son publicaciones que a veces no lee nadie y quedan en archivos para siempre. Y resulta que lo que hizo Tomás Moulian cuando publicó Chile actual anatomía de un mito, con más de 60 mil ejemplares vendidos, no cuenta para la producción científica. Yo me aburrí de publicar, porque con todo ese saber no hemos hecho nada por producir ni siquiera un ratón político”.

Hasta los años 70, el gran demandante del conocimiento en Ciencias Sociales era el Estado, los estudios de estos ámbitos eran los que nutrían las políticas y el cambio social. Sin embargo, a partir de la dictadura y hasta hoy, el Estado se tecnologizó, se vació de contenidos y las agencias evaluadoras de riesgos y el Banco Mundial sustituyeron a los análisis y los intelectuales quedaron fuera del discurso público y encerrados en las universidades.

Emerge entonces otro factor que frena el desarrollo, según el Premio Nacional: es el modelo imperante de producción de conocimiento y reflejo de ello, la universidad no promueve la fraternidad. Dice que los intelectuales se vanaglorian de trabajar juntos para Chile, pero esa es una apariencia porque no se aman entre ellos, no se consideran mutuamente, no son capaces de preocuparse por el otro. “Estamos concentrados en alcanzar la cima, codeamos para llegar a las altas jerarquías académicas, y a continuación nos miramos con sospecha los unos a los otros. He compartido ocasiones con connotados intelectuales, todos nos conocemos, todos nos saludamos, pero somos unos extraños. No somos ni seremos amigos, ni compañeros unidos por una sinergia cultural fraterna. Estamos todos individuados, llenos de éxitos cargando nuestra mochilas repletas de libros que hemos escrito, pero sin un fin común”. Esto también se refleja en la pérdida de la relación maestro -discípulo, “no tenemos ayudantes que era la forma tradicional universitaria en la que el maestro traspasaba su saber, los jóvenes doctores quieren ser inmediatamente profesores autónomos, no quieren trabajar con un maestro que los forme”.

Una universidad ausente

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Surge entonces una segunda pregunta que se plantea el investigador. ¿Cómo rompemos ese juego? “No nos transformamos en actores, no traspasamos nuestro conocimiento a las comunidades ni a los actores locales. La academia no está presente en nada y esa es mi provocación para hoy”. El académico continua fustigando a la academia en duros términos y dice que los productores de las ciencias sociales “no hemos sabido llegar donde realmente importa”. Es como si el excluido de todo el proceso fuera el sujeto de investigación. “Llegamos donde nuestras muestras, las estrujamos, sacamos todo su saber, nos vomitan su dolor y experiencias. ¿Y qué hacemos con eso? Nada, excepto recogerlo, estudiarlo, llevárnoslo y más encima ganar dinero con él. Y la población se pregunta ¿y nosotros qué?”.

Esa es la razón final y suficiente para que Salazar justifique de porqué es tiempo de la universidad llegue a las comunidades locales y se quedé ahí. Que el producto de todos esos saberes se integre con quienes lo necesitan. “Es hora que nos demos cuenta que el saber de la calle no compite con el saber académico, y si llega a hacerlo, siempre ganará el de la calle. Por eso hay que validarlo y complementarlo, la universidad necesita construir un sentido social que aporte a resolver los problemas locales y por sobre todo, necesita hacerse cargo de su gente, de su entorno y su territorio.

Gabriel Salazar es uno de los fundadores de la corriente historiográfica llamada la Nueva Historia Social. Es Profesor Titular de la Facultad de Filosofía y Humanidades y de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile y en 2006 fue galardonado con el Premio Nacional de Historia 2006. Es en la actualidad uno de los más destacados exponentes de la historiografía social y política contemporánea chilena.

Lorena Espinoza Arévalo
29/10/2015

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Estudio UFRO revela que la situación de pobreza en La Araucanía es mayor a las cifras que entregó el Ministerio de Desarrollo Social

Una investigación a cargo del Núcleo de Ciencias Sociales y Humanidadesde esta institución reveló que la situación de pobreza en la región es mayor a la que presentó el Gobierno en su último reporte. Basados en la Encuesta CASEN 2013, los investigadores abordaron la pobreza desde una perspectiva multidimensional, la que apunta principalmente a detectar las carencias de las personas.

Según el PNUD la pobreza se define como la incapacidad de las personas de vivir una vida tolerable, mientras que la CEPAL la definió como la carencia de bienes y servicios requeridos para vivir y funcionar como un miembro de la sociedad. Para el Ministerio de Desarrollo Social de Chile (MDS) la pobreza se mide por ingreso y se distinguen tres tipos: Pobreza por ingresototal (Ingreso monetario más alquiler imputado), Pobreza por ingreso autónomo y Pobreza por ingreso del trabajo. Es la pobreza concebida desde una perspectiva unidimensional. El estudio UFRO en su primera fase, basándose en estos tipos de ingresos, arrojó que en la región de La Araucanía la pobreza aumenta del 27,9% por Ingreso total a un 46,2%, cuando se estima por ingreso autónomo y a un 54,2%, cuando se estima por ingreso del trabajo.

Pero los investigadores de la U. de La Frontera fueron más allá y dieron una mirada más profunda utilizando el criterio Multidimensional de medición de la pobreza utilizado por el Ministerio de Desarrollo Social y que la presencia y magnitud de carencias en las dimensiones de Educación, Salud, Trabajo y Seguridad Social, y Vivienda. Para el MDS de 0 a 2 carencias se considera No Pobre y de 3 a 12 carencias es Pobre. El Laboratorio de Investigación en Ciencias Sociales Aplicadas (LICSA) y el Observatorio Económico Social (OES)- ambos pertenecientes al Núcleo de Ciencias Sociales y Humanidades – propone un criterio más exigente, mediante el cual a partir de 1 carencia las personas se encuentran en situación de pobreza multidimensional, en términos de bienestar subjetivo y social. “Quisimos complementar la concepción de la pobreza sustentada en un criterio por ingreso, con un criterio basado en el bienestar”, explicó la Coordinadora del Laboratorio de Ciencias Sociales Aplicadas, Dra. Sonia Salvo.

Cifras que duelen

Y es aquí donde la diferencia de la medición de la pobreza en La Araucanía, resulta evidente: para el MDS la pobreza multidimensional solo es de un 28,5%, mientras que para el LICSA-OES escala a un 77,6%. Y la diferenciación por género, etnia, zona de residencia (urbano-rural) y nivel de estudios, hace aún más evidente la brecha: hay más mujeres que hombres pobres, más personas mapuche pobres que no mapuche pobres y las personas con mayores niveles de educación son menos carentes que las que no tuvieron acceso a ella. 

“Son datos con sentido y cuando agregamos la pobreza agregamos sentimiento y compromiso. Tuvimos la inquietud de saber la distribución de las personas en situación de pobreza e hicimos una mirada muy fina a los hogares y personas en esta situación”, dijo Salvo. “El gobierno da una mirada distinta respecto de la pobreza a lo largo de Chile, y eso es lo que nosotros quisimos abordar de manera diferente”, agregó.

Nuevos aportes, nuevas miradas

Es en definitiva un enfoque pionero que se está aplicando en diversas partes del mundo, y el aporte del LICSA-OES radica en que su estudio tensiona las cifras oficiales y revela descarnadamente una situación de pobreza de mayor magnitud. “Con este enfoque multidimensionalvemos qué significa la pobreza, sometemos los indicadores a prueba, vemos que hay más pobres de los que hay reconocidos oficialmente y nos damos cuenta que la política ha estado ausente del problema”, comentó el Director de la Fundación Sol, Gonzalo Durán. “Por lo tanto nuestra tarea es influir y mover ciertos paradigmas que actualmente se dan por superados”.

Asimismo, la Directora regional de la Fundación para la Superación de la Pobreza, Gaby Marihuán, dijo dentro de las mayores críticas al sistema de medición de la pobreza en el país, radica en la visión de medir la pobreza sólo por ingresos. “Hemos cuestionado fuertemente las políticas públicas que ha instalado el Estado y los diversos gobiernos. La realidad es muy distinta a los resultados de ese indicador por lo que este estudio multidimensional es tremendamente importante para nosotros, representa un gran avance”.

Por su parte, el investigador del Núcleo, Oscar Vivallo, concluyó que la “pobreza de la región se debe también a la estructura subsidiaria y centralizada del Estado y a un modelo de desarrollo específico. En tal sentido, es necesario atender también los procesos estructurales a la base de la pobreza”.

Finalmente, la Directora del Núcleo en Ciencias Sociales y Humanidades, Dra. Marianela Denegri, recalcó que los resultados del estudio reflejan que ser pobre no es solo tener un nivel de ingresos insuficiente, sino que es un fenómeno multidimensional que tiñe y afecta todas las condicionesde vida de las personas y especialmente sus posibilidades de desarrollo. “El abordaje de la pobreza debiera ser también multidimensional y multisectorial y orientado al horizonte común de mejorar el bienestar y calidad de vida de laspersonas y sus familias. Es un imperativo ético que debiera guiar a la política pública y para el cual este estudio proporciona valiosas pistas”.

Rol del Núcleo de Ciencias Sociales y Humanidades

El Núcleo de Ciencias Sociales y Humanidades de la UFRO tiene como misión la generación de conocimiento científico pertinente y transferible que impacte en las políticas públicas mediante un diálogo colaborativo con la sociedad. “Tenemos la obligación de poner a nuestro capital intelectual al servicio del análisis de las problemáticas sociales que impactan la calidad de vida y bienestar de la población como es el caso de la pobreza, especialmente en una región como la nuestra donde la desigualdad social marca a nuestros territorios y a la vida de nuestra gente”, dice su Directora, Dra. Marianela Denegri.

Mirada Unidimensional

Pobreza: Ingreso mínimo por persona para satisfacer las necesidades básicas.

Pobreza Extrema: Ingreso mínimo por persona para satisfacer las necesidades alimentarias básicas.

Ingresos del Trabajo: Aquellos que obtienen las personas por ocupación por concepto de sueldos y salarios.

Ingreso Autónomo: Suma de ingresos que obtienen las personas provenientes del trabajo como de la propiedad de activos.

Ingreso Total: Suma del ingreso monetario (Ingreso autónomo más subsidios del Estado) e imputaciones de arriendo, cuando corresponde.

Lorena Espinoza Arévalo